Funcionalidad y ODS 3: un pilar esencial de la salud y el bienestar
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 busca “garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas las edades”. En esta línea, cada vez cobra más importancia la capacidad funcional como tercer gran indicador de salud, junto con la mortalidad y la morbilidad¹.
La capacidad funcional es un componente esencial de la salud, ya que es lo que nos permite vivir con autonomía y realizar aquellas actividades que son importantes para cada individuo2,3. Es, en definitiva, la capacidad de una persona para realizar actividades físicas, cognitivas y sociales de forma independiente.
¿Por qué disminuye la capacidad funcional?
En los últimos años, esta capacidad se está viendo afectada por factores como el envejecimiento progresivo de la población, el aumento de enfermedades crónicas y la mayor supervivencia tras patologías graves2.
A pesar de los avances médicos que han logrado mejorar la supervivencia, muchas personas presentan secuelas que condicionan su autonomía en el plano físico, emocional, familiar, social y laboral4.
Para responder a este reto, la Organización Mundial de la Salud impulsó el Plan de Acción Mundial sobre Discapacidad 2014-2021, que propone reforzar los servicios de rehabilitación hasta 2030 y avanzar hacia sistemas sanitarios capaces de mejorar la funcionalidad y la calidad de vida de la población5.
La formación de los profesionales sanitarios: pieza clave en la recuperación funcional
Frente al aumento de la discapacidad, la capacitación de los profesionales sanitarios se ha convertido en un elemento esencial. Numerosas especialidades médicas y quirúrgicas dirigen su actividad asistencial a mejorar la funcionalidad, siendo Medicina Física y Rehabilitación la encargada de liderar la recuperación funcional2.
Desde su constitución en 1.969, es la especialidad médica responsable del diagnóstico, tratamiento y prevención de la incapacidad y tiene como misión principal recuperar la funcionalidad y favorecer la participación plena de las personas6.
Los objetivos terapéuticos de la rehabilitación no se centran solo en la curación, sino que van más allá, buscando también la restitución de las funciones perdidas, reanudación de las actividades previas a la enfermedad y a la integración social y laboral6.
El programa formativo de la especialidad garantiza que los médicos rehabilitadores obtengan las competencias necesarias para esta labor, y promueve la formación continuada a lo largo de toda su trayectoria profesional⁷.
Además, el trabajo en rehabilitación es multidisciplinar: médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, psicólogos, personal de enfermería y otros profesionales colaboran de forma coordinada para una finalidad común: lograr la máxima independencia del paciente4.
Unidades de rehabilitación y excelencia: innovación al servicio del paciente
La evolución en el campo de la rehabilitación ha impulsado la creación de Unidades Monográficas multidisciplinares, integradas por profesionales con formación avanzada en áreas concretas6. Estas unidades permiten ofrecer una atención más eficaz, actualizada y adaptada a las necesidades específicas de cada paciente.
En concreto, debido a la importancia de la rehabilitación en la recuperación funcional, se han creado unidades de neurorrehabilitación específicas para el ictus5. Estas unidades están diseñadas para proporcionar la mejor atención asistencial posible mediante equipos multidisciplinares coordinados, profesionales formados específicamente en ictus, programas continuados de actualización y una participación activa de familiares y cuidadores8.
Además, muchos centros están avanzando hacia la obtención de acreditaciones de excelencia, donde la formación del personal es uno de los indicadores clave9. Esto garantiza que los pacientes reciban intervenciones basadas en la evidencia más reciente y con los más altos estándares de calidad.
Formación, innovación y mejora funcional: avanzando hacia 2030
Todos estos avances en la atención al paciente con menor capacidad funcional, como la formación continuada, la creación de unidades especializadas y un modelo asistencial más completo, están enfocados en mejorar la calidad de vida de los pacientes.
De esta manera, se avanza hacia los objetivos marcados por la OMS para 20305, con servicios de rehabilitación capaces de responder a las necesidades reales de la población y de ofrecer un futuro más autónomo, saludable y esperanzador para quienes conviven con problemas de capacidad funcional.
Referencias
- Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Indicadores de Salud 2020.
- Murieta, S. D., & Cisneros, M. T. (2022, December). Rehabilitación y capacidad funcional en la salud del siglo XXI. In Anales del Sistema Sanitario de Navarra (Vol. 45, No. 3). Gobierno de Navarra. Departamento de Salud.
- Martínez-Velilla, N., Guillén, C. I., Navascués, A. F., & Tejedor, J. L. (2017). El concepto de funcionalidad como ejemplo del cambio del modelo nosológico tradicional. Atención primaria, 50(1), 65.
- Ondiviela, S. O., Cortijo, J. G., del Castillo, M. C., Moreno, J. G., Marrón, S. C., & Castiella, V. G. (2004). Funciones del médico rehabilitador y sus beneficios para Atención Primaria. SEMERGEN-Medicina de Familia, 30(1), 13-17.
- Gimigliano F, Negrini S. The World Health Organization “Rehabilitation 2030: a call for action”. EurJ Phys Rehabil Med 2017; 53(2): 155-168. https://doi.org/10.23736/S1973-9087.17.04746-3
- https://www.sermef.es/historia-medicina-fisica-y-rehabilitacion/
- https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2008-5824
- Murie-Fernández, M., Irimia, P., Martínez-Vila, E., Meyer, M. J., & Teasell, R. (2010). Neurorrehabilitación tras el ictus. Neurología, 25(3), 189-196.
- Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física. (2024). Estándares e indicadores de calidad para las Unidades de Neurorrehabilitación [Documento PDF]. Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF).
Artículo en colaboración con:
