“De formación autodidacta a referente nacional.”

Laura García Rodríguez

Vicepresidenta de la SOREFON.

Profesora Máster Foniatría Clínica.

Médico Foniatra jubilada.

Ex-jefe de servicio del Hospital Universitario Virgen Macarena Sevilla.

 

¿Por qué escogió la Especialidad de Rehabilitación?

Pregunta difícil de contestar, desde luego. Finalicé mis estudios, en el año 1973, en la Facultad de Medicina de Sevilla. En aquel tiempo no existían los estudios MIR sino que por concurso de méritos y entrevista personal podías acceder a realizar la especialización en hospitales públicos.

En mi caso conseguí plaza en el Hospital Virgen del Rocío en otra especialidad, pero en aquellos tiempos se construyó el Hospital Universitario de la Facultad de Medicina de Sevilla y creo que fue la Rehabilitación la “que vino a mí”. Quizás fuera por lo novedoso de los conocimientos y que era una disciplina “por hacer”, al menos en esta ciudad.

 

Como medico Foniatra y Jefe de Servicio. ¿Qué dificultades ha encontrado en el camino? ¿Como los ha superado? ¿Qué cambios ha vivido la Foniatría durante su carrera profesional?

Ante todo, tengo que decir que desde que fui adjunta, me orienté en mi desempeño hacia la Rehabilitación Neurológica y desde esta área entendí que, además de los problemas motores, era necesario valorar las funciones cerebrales superiores. Fue gracias al apoyo de dos médicos neurólogos (Dr. Narbona y Dr. Martínez Parra) que me mostraron el camino hacia el estudio de los problemas del lenguaje, tanto en la edad infantil como en el adulto.

En mi camino profesional no he encontrado dificultades, sino apoyo y respeto. Desde mi Jefe de Servicio (Dr.  Pérez Castilla) a compañeros del servicio y del propio hospital. Mi jefe, en aquellos tiempos “me dejaba hacer”, y cada vez esa “mini unidad”, de una persona, fue ganando espacio y expansión tanto en mi centro hospitalario, como en mi ciudad y comunidad autónoma.

Mi formación ha sido autodidacta en Foniatría, mediante estudios de casos, asistencia a Congresos, Reuniones con otros servicios, e incluso impartiendo docencia.

En aquellos años había escasos logopedas, y no había enseñanza reglada para estos profesionales. Pero la evolución ha sido imparable.

Cuando se impuso ya la enseñanza MIR a nivel Nacional, los residentes que acudieron a mi centro (ya Hospital Virgen Macarena, dependiente del Servicio Andaluz de Salud) adquirían conocimientos de Rehabilitación, al unísono con Neurológica y Foniatría, dado que mi consulta atendía a estos dos aspectos.

Hubo un gran cambio cuando en el año 2004, ascendí a Jefe de Servicio de Rehabilitación. Se abrieron nuevos caminos en la Foniatría, dando un gran salto cualitativo muy importante de la mano de mi interina sustituta la Dra. Díaz Borrego. Se incrementaron las relaciones con otros servicios especialmente con Otorrino, aunando protocolos, atención coordinada de pacientes, e incluso se inició la atención a los implantes cocleares. Se adquirió instrumentación específica como el estroboscopio y se inició el estudio de los problemas de deglución (la disfagia orofaríngea.).

La apuesta más importante que hice fue la formación reglada y universitaria en Foniatría, ya que existía un vacío en este aspecto. Dada la oportunidad que tenía al ser Profesor Asociado de Universidad, pusimos en marcha los Cursos de Experto Universitario en Foniatría.

Dimos pues formación oficial universitaria a médicos Rehabilitadores y a Otorrinos, interesados en esta disciplina. Implementándose a día de hoy ya en el Máster en Foniatría Clínica, bajo la dirección de la Dra. Díaz Borrego.

En resumen, de una humilde consulta pequeña en la que hacía de terapeuta y consultora, pasamos a una Unidad específica prevalente tanto a nivel autonómico como referente nacional.

 

Consejos a las mujeres a seguir sus pasos.

He observado y vivido un gran cambio en cuanto al género en nuestra especialidad, siendo más prevalentes las mujeres, coincidiendo con lo que ocurre con los estudios de Medicina, la Sanidad está más feminizada.

Aconsejo a los profesionales jóvenes que se incorporan a esta especialidad, que desempeñen una carrera profesional adecuada y fructífera a pesar de las limitaciones que tenemos por la maternidad y cuidados familiares. Debemos construir nuestra propia credibilidad con el compromiso de una misma y del trabajo diario, mostrando nuestras fortalezas, lo que sabemos hacer y hemos aprendido, causando así reconocimiento en nuestro medio y venciendo barreras en nuestro camino.

 

Como mujer médico, ¿ha percibido cambios en la sociedad, en sus compañeros, en los pacientes en su trato hacia usted? ¿Alguna anécdota positiva o negativa que pueda contar?

Los cambios que he percibido en la sociedad han sido notables, desde el inicio de mi carrera profesional. Antes, existía un gran respeto hacia la figura del médico, ya fuera hombre o mujer y sobre todo agradecimiento a nuestro trabajo. Hoy día es muy diferente. Al médico se le pide, exige y discute sus criterios. El respeto a la figura del médico se ha deteriorado notablemente, quizás influido por los cambios sociales ideológicos que existen.

Anécdota positiva simpática: al inicio de mi actividad era costumbre, como agradecimiento de los pacientes, traer un dulce típico con forma de cordero que hacían unas monjas de Lebrija. Pero también recuerdo, por su humildad, a un matrimonio mayor que me trajeron un ramillete de flores de tela para mi traje de flamenca. Lo agradecí muchísimo. Anécdotas negativas no recuerdo.

 

Mensaje a transmitir

El mensaje más prevalente es que la Foniatría forma parte de la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación, ya que los problemas de comunicación son una discapacidad más con la se puede encontrar el paciente.

Los médicos residentes en formación deben tener siempre una visión integral del usuario que tenemos en la consulta. La discapacidad que tenga, necesita de un abordaje en su totalidad, incluida la comunicación y deglución.

En estos momentos, afortunadamente, existe una Sociedad Filial de SERMEF (SOREFON) en la que sus integrantes están potenciando los conocimientos científicos en el área de la Foniatría, mediante jornadas anuales nacionales, colaboración en congresos, documentos y guías a pacientes. Existe un grupo de Rehabilitación Foniátrica muy amplio, y dinámico conectados mediante WhatsApp, en la comentamos casos, incidencias o cualquier otra información relativa a esta área.

Y por último, quería transmitir mi felicitación a la Junta Directiva de SOREFON, por su esfuerzo continuo para hacer la Foniatría más visible y sea conocida / reconocida en todos los ámbitos de la Medicina.