Con motivo del Día Mundial contra el Dolor, la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) quiere poner el foco en el impacto del dolor crónico en las personas mayores y en la necesidad urgente de implementar estrategias eficaces y sostenibles para su abordaje
En este contexto, el envejecimiento saludable, definido por la OMS como el proceso de mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez, no puede alcanzarse sin un control adecuado del dolor. “El dolor persistente en las personas mayores no solo disminuye la calidad de vida, sino que limita su participación en la sociedad, reduce su movilidad y aumenta la necesidad de apoyo familiar o institucional”, subrayan desde la SERMEF.
Según Rosa Salvador Quilis, médico rehabilitadora del Hospital Universitario Doctor Peset, “nos encontramos en la década del envejecimiento saludable, y a nivel mundial se están desarrollando múltiples iniciativas con el objetivo de mejorar la vida de las personas mayores y su entorno, y uno de los principales retos en la actualidad es el de desarrollar estrategias enfocadas en una participación más activa e informada de la población en el cuidado de su propia salud”, destaca