La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) advierte de nuevo que “con el frío, el hielo, la lluvia o los suelos mojados, el riesgo de caídas en la calle aumenta de manera notable. Y con él, también lo hace la aparición de lesiones musculoesqueléticas que pueden terminar en una discapacidad temporal, largas limitaciones funcionales o incluso en secuelas permanentes”. En este contexto, recuerdan “la eficacia de caminar como un pingüino para evitar el resbalón y lesiones”.
En este contexto, ante el temporal actual, los médicos rehabilitadores de España, que son los profesionales médicos que tratan las secuelas de lesiones, enfermedades o cirugías que pueden causar discapacidad, recuerdan que “estas situaciones meteorológicas favorecen la aparición de pavimentos deslizantes, charcos en zonas irregulares o superficies mojadas donde el calzado pierde adherencia”.
“A ello se suman las placas de hielo que pueden formarse en áreas sombrías, bajo coches aparcados o en tramos poco transitados. Muchas pasan desapercibidas por su escasa visibilidad. El riesgo, además, se dispara a primera hora de la mañana o al anochecer, cuando la falta de luz y el frío facilitan aún más la presencia de hielo”, han enfatizado.