En España se diagnostican más de 25.000 casos de cáncer de próstata cada año. Es el tumor más frecuente en el varón —uno de cada cinco hombres lo padecerá a lo largo de su vida—, y su incidencia continúa en aumento. Afortunadamente, los avances en detección precoz y cirugía permiten que en los casos de cáncer confinado a la próstata la prostatectomía radical consiga más del 90 % de supervivencia a los cinco años. Sin embargo, muchas veces deja secuelas que condicionan profundamente la calidad de vida, como la incontinencia urinaria o la disfunción eréctil.
La Rehabilitación tras el cáncer de próstata no es un añadido, sino una parte imprescindible del tratamiento. Aunque algunos pacientes logran recuperarse completamente sin necesidad de intervención rehabilitadora, no es posible predecir de antemano quiénes lo harán y quiénes no. Por ello, lo óptimo sería que todos los hombres fueran valorados por un médico rehabilitador, incluso antes de la cirugía.
Sin una atención estructurada, muchos pacientes conviven con pérdidas de orina o disfunción eréctil que podrían haberse reducido significativamente, ya que en España el acceso a la Rehabilitación urológica es desigual y no está garantizado en todos los hospitales públicos.
Estos datos han sido dados a conocer por la Dra. Laura Morales Ruiz, médica rehabilitadora de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), con motivo del movimiento Movember, que cada noviembre promueve la salud masculina y la concienciación sobre el cáncer de próstata, el cáncer de testículos y la salud mental del hombre.