Con motivo del Día Mundial de la Insuficiencia Cardíaca, que se celebra el 9 de mayo, la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) advierte de que solo entre el 20% y el 35% de los pacientes que deberían recibir rehabilitación cardíaca accede a ella y, en insuficiencia cardíaca en concreto, apenas entre el 7% y el 10%, pese a que se trata de un tratamiento esencial tras el alta hospitalaria y forma parte del tratamiento estándar.
Estos datos y afirmaciones han sido aportados por la Dra. Marta Supervía, miembro de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) y médica especialista en Rehabilitación Cardíaca en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, con motivo del Día Mundial de la Insuficiencia Cardíaca. La SERMEF es la sociedad científica que agrupa a los médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación de España y trabaja para mejorar la funcionalidad, la autonomía y la calidad de vida de los pacientes a través de un abordaje integral y multidisciplinar.
La Dra. Supervía ha explicado que la rehabilitación cardíaca “reduce mortalidad, reinfarto y rehospitalizaciones, y mejora capacidad funcional y calidad de vida” y ha subrayado que “está indicada por las guías clínicas como parte del tratamiento estándar, con el máximo nivel de recomendación, evidencia, no como un complemento”. Sin embargo, ha advertido de que “solo una minoría accede: en general alrededor del 20–35% de los pacientes elegibles -aquellos que deberían recibirla-, y en insuficiencia cardíaca apenas un 7–10%”, lo que, a su juicio, “refleja una gran brecha entre la evidencia y la práctica real, y un fallo del sistema sanitario para garantizar un tratamiento eficaz”.
Asimismo, la portavoz de la SERMEF ha aseverado que “no acceder a rehabilitación tras el alta tiene más riesgo de muerte, y nuevos ingresos, peor recuperación funcional, peor control de factores de riesgo, peor adherencia al tratamiento y peor calidad de vida”. En este sentido, haseñalado que “es un problema multifactorial”, aunque ha incidido en que “la falta de derivación sistemática es uno de los fallos más importantes, a lo que se suman falta de recursos, escasa capacidad de los programas y desconocimiento tanto de profesionales como de pacientes”.